Tanto tiempo esperando, tanto tiempo aguardando, tanto tiempo alejados y sin comunión.
Pero el día del sacrificio llegó; el holocausto está listo y la ofrenda agradable delante de ti. Tu hijo sin mancha hoy se presenta, a voluntad y en obediencia para ser sacrificado e inmolado, crucificado delante de ti.
Hoy el cielo oscurece, llora y enmudece, el rey de los Reyes, el hijo de Dios de dolor padece, con amor puro se entrega y obedece... recibe el castigo que por obras sobre nosotros debía caer.
Él es Jesús, el Héroe del mundo, el único valiente capaz de someter su voluntad y existencia a cambio de la reconciliación. Tú mi Jesús, fuente de vida, Guerrero valiente, sufriste la condena que era sobre mí.
Pero con poder te levantaste del sepulcro, rompiste las cadenas de la muerte... Dios omnipotente ni el Seol te pudo detener.
Hoy fuentes de agua viva corren en mi interior gracias al poder que en la cruz se desató. Sellaste el pacto de restauración y salvación con tu resurrección.
Él es mi Jesús, el único Señor y Salvador, el amado que me rescató y por mi culpa pagó.
Hoy yo vivo por tu muerte y eterno soy en tu amor.
Me entrego por completo a tu voluntad como tú te entregaste a la voluntad del Padre Celestial.
Victorioso y amoroso es mi Dios; mi Señor, el único que ni sin importar quién era, me amó y mi relación con el Padre rescató.
No hay comentarios:
Publicar un comentario